Por Ovaldo Cuéllar Sabi | Columnista, activista animalista y periodista
Deiby Martínez Cortés no usa lupa, pero sus investigaciones han expuesto lo que nadie quería ver: el daño oculto en los alimentos para mascotas. Tampoco es un héroe de ficción, pero su lucha real —respaldada por 1.2 millones de seguidores— logró lo imposible: ganarle a una multinacional en los tribunales y convertir su causa en un movimiento imparable. Este neivano, exjuez de paz, exconcejal, expresidente del Cabildo Municipal y fundador de la ONG Protección Canina Mundial, combina datos, redes sociales y acciones legales para redefinir el activismo en Colombia.
De las calles a los tribunales: Un rastreador de injusticias
La historia de Deiby es una mezcla de audacia y método. A los 17 años, creó Neiva Stereo y La Nueve Stereo, radios comunitarias que formaron periodistas y denunciaron problemas sociales. Luego, como juez de paz y concejal aprendió a resolver conflictos con diálogo y prueba, e impulsó políticas transparentes que revolucionaron la gestión pública local. Pero en 2025, su nombre saltó a la fama: una tutela histórica contra una gigante de alimentos para mascotas —respaldada por cinco artículos técnicos suyos sobre micotoxinas— protegió a miles de animales y consumidores.
«No soy un rebelde sin causa —aclara—. Soy un rastreador de verdades incómodas. Si una empresa daña, la enfrentaré con pruebas, no con discursos».
Datos que ladran: Artículos técnicos como armas
Deiby no es un activista común: es un investigador obstinado. Sus publicaciones especializadas exponen fallas en la industria de alimentos para mascotas. «Escribí sobre contaminación porque las mascotas no pueden hablar —dice—. Alguien tenía que traducir su sufrimiento en datos irrefutables».
Su ONG opera como un centro de inteligencia activista: capacitaciones en derecho animal, campañas educativas basadas en evidencia y rescates que atacan el maltrato desde su raíz. «No nos conformamos con curar heridas; queremos evitar que ocurran», enfatiza.
Redes sociales: El campo de batalla donde educar es ganar
En Facebook, Deiby es un general sin uniforme. Sus 1.2 millones de soldados digitales reciben mapas para denunciar maltrato, gráficos que explican leyes animales y campañas que han llevado medicinas a ancianos olvidados. «Una publicación puede lograr que un perro ciego sea adoptado en o que una empresa cambie sus prácticas —explica—. Ese es el poder de las redes bien usadas».
Aunque ha pisado 17 cumbres internacionales (Madrid, Lima, Orlando), su orgullo es local: «Ver a un niño del Huila enseñarle a su familia por qué debemos cuidar a los animales… eso no tiene precio».
Claves de su éxito: ¿Qué enseña Deiby al mundo?
- Pruebas > pancartas: Sus artículos técnicos silencian excusas corporativas.
- Tecnología con alma: Convierte seguidores en voluntarios, likes en acciones.
- Legado sin ego: Del fallo de 2025 a comunidades que replican su modelo.
- Independencia total: Sin ataduras políticas, su voz es libre para denunciar a cualquiera.
La reflexión final: Deiby Martínez Cortés demuestra que el activismo del siglo XXI no es gritar más fuerte, sino probar mejor. Su pregunta favorita lo resume: «¿De qué sirve rescatar un perro si no cambiamos el sistema que lo lastimó?».




























